Nuestra primera vez en una feria grande
Hola, queremos contarles cómo fue nuestra experiencia en EVA, que para nosotras es importante, pues nunca habíamos ido a una feria grande. Hemos estado en otras, más largas, con otros enfoques, pero nunca una cómo ésta. Para muchos, suena algo fácil, pero quisiéramos ver al primer emprendedor levantar la mano y decir que no fue retador.
Primero, tomar la decisión de participar nos tomó mucho tiempo. Pasamos algunos días pensando si hacerlo o no, tuvimos que pararnos al frente de algunos miedos, y ahí decidimos que sí queríamos así que pagamos el stand. En ese momento, empezamos a pensar en la producción y la logística. Nuestros productos tienen una vida útil corta, por eso es importante calcular bien para poder entregarlo muy fresco y no perder nada tampoco. Otra de las cosas que nos dan miedo es no parar durante tantos días y el desgasto físico que implica. Pero bueno, finalmente decidimos que queríamos hacerlo y nos encantó. Estar en ferias es muy chévere, nos gustó mucho conocer gente de otras marcas dispuestas a ayudar, unos cambiándonos billetes para poder tener vueltas, otros contándonos sus experiencias de ferias anteriores para que no hiciéramos primiparadas. Todos nos saludaban, y una de las cosas que nos llamó mucho la atención es que absolutamente todos se alegraban por las ventas del otro, nadie estaba compitiendo y todos eran amables 🙂 . Nosotras también compartíamos todo, pues era un trabajo en equipo.
Otra parte linda de esta experiencia fue conocer a nuestros clientes en vivo. Una persona, por ejemplo, llegó a decirnos que solo nos estaba buscando a nosotras y que había ido a la feria por una torta nuestra. Esto es demasiado gratificante y nunca nos imaginamos que pasaría. Ver la gente probar nuestros postres y hacer cara de “está muy rico” nos encantó también (sí jajajaja casi siempre el cliente se va y le seguimos la pista para verlo probar el primer bocado). Más allá de todo, esto es lo que nos dejó la feria, poder ver en vivo el resultado de tanto esfuerzo, una sonrisa después de probar y un cliente nuevo que después vuelve.




